Tú eres…

La dueña de mis mariposas, esas que viven en mi estomago, esas que mi hermana dice que deberíamos embotellar y vender como antidepresivos, esas que hace tanto no sentía, por que hace tanto que no te abrazaba como siempre, hace tanto que no te soñaba, esas que ame, esas que alborotabas cada día, y que de pronto ayer tuviste el agrado de mover, ayer cuando de pronto apareciste, frente a mi, a este tonto y orgulloso niño que soy, que no puede, o no sabe, ser perfecto para ti.

Justo hoy me decía mi mejor amigo, “nunca busques a la chica perfecta, seguro esta con el hombre perfecto”, y creo que debería ser cierto, y sinceramente se que no puedo serlo, por eso dejo de sentir esas mariposas, por eso quiero dejarlas ir con tigo por que tu eres su dueña, y en mi solo morirían de aburrimiento.

Y es que ellas necesitan estar cerca de ti, por que ahí, a tu lado el tiempo se detiene, y es que pasar junto a ti es notar que simplemente el tiempo no existe, o solo será que se escapa o se esfuma ante los ojos atónitos de quien te observa, simplemente puedes decir que la vida de quienes rozamos tus manos, se confunde, se pierde, de pronto el futuro se vuelve aterrador, y solo por la pregunta de que pasaría si tus ojos no vuelven a golpearme con su mirada, con su brillo que opaca la luna.

Tu voz es el alimento de esas pequeñas mariposas que viven en mi estomago, esa melódica voz tuya llena el espacio que hay entre tu y los demás, y ellas felices alborotan los sentimientos, esos que me hacen sentir que no entiendo nada, que me siento triste, por que se que las mariposas no son mutuas, que están solo en mi, y sabes… quisiera regalártelas, por que con migo se sienten solas, nadie las incita a moverse con migo, por ello es que me animo a desafiar la vida, me propongo no dormir hasta detener el tiempo junto a ti.

No se que deseo, tu rechazo, tu encuentro, tus brazos, para aventarlos a ese vació, a ese olvido, a ese espacio negro lleno de recuerdos tuyos, de momentos con tigo, y es que tus ojos hermosos, tu sonrisa arrebatada, que nunca jamás desaparece de tu rostro, todas estas cosas, me gustaría que fueran mías, pero cuando estoy ahí, cerca, o mas cerca, me quedo mudo, torpe, no puedo pensar con claridad, será acaso por que las mariposas se pasan del estomago a la cabeza, será por que recuerdo que te tendré lejos una vez mas, y al imaginarte lejos, no puedo dejar de pensar en como acercarme a ti, para que me sigas confundiendo, para que me pongas triste, molesto, loco, para que me nubles la mente una vez mas con un montón de mariposas, para que me apagues la voz, para que me olvide de todo…

Para que sigas ahí

Una vez mas…